Platina, autor de todos los textos en latín que aparecen bajo cada cuadro, fue nombrado en 1475 por Sixto IV como prefecto de la Biblioteca Vaticana y recibió el encargo de escribir una historia del pontificado. Su obra se hizo célebre por haber superado el enfoque tradicional de los anales, adoptando una perspectiva biográfica. La serie concluye con la representación de la visita de Carlota, reina de Chipre (atribuida a la escuela de Melozzo da Forlì), y la toma de Esmirna por la Flota Pontificia, cerrando así el recorrido del ala Lancisiana.