Desde el portal principal, un pasaje con bóveda de cañón conduce a un amplio patio con doble pórtico, donde arcadas de medio punto descansan sobre 20 columnas—dóricas en la planta baja y jónicas en el piso noble. A lo largo del pórtico destacan los portales monumentales de Clemente VIII y Alejandro VII, coronados con sus respectivos escudos de armas y que dan acceso a la iglesia y a las Salas Sistinas. Otras puertas conducen a la Spezieria y a la Accademia Lancisiana. En el arco central del lado sur, un escudo de mármol muestra con orgullo la cruz de doble brazo junto a una torre, emblema del Comendador Bernardino Cirillo, responsable de la construcción del palacio.





