A través del portal que da acceso a la logia—coronado en el exterior con el escudo del papa Clemente XIV Ganganelli y en el interior con el de Teseo Aldrovandi—se entra en un gran salón completamente decorado con frescos. En las cuatro paredes, imponentes marcos ilusionistas, diseñados para parecer ricos tapices drapeados, enmarcan escenas a tamaño natural que narran la historia y las actividades del hospital. En el centro del alto techo artesonado de madera, destaca un escudo bipartito con las insignias heráldicas de Teseo Aldrovandi, acompañado de la cruz de doble brazo. En la franja superior de las paredes, los escudos papales se alternan con paisajes imaginarios de campos y marinas, acompañados de cartelas que explican su significado alegórico. Estos frescos se atribuyen al círculo de Paul Brill, Cesare Arbasia y Ercole Perillo.











