La esfera armilar formaba parte de la colección de instrumentos científicos con los que Lancisi había equipado la biblioteca. Realizada en el siglo XVI por Simone Barocci, de Urbino, servía para demostrar y estudiar los movimientos de la esfera celeste en relación con la Tierra, situada en el centro. Compuesta por una estructura de anillos metálicos graduados (armilas), la pieza reflejaba el estado del conocimiento astronómico a mediados del siglo XVI, aún basado en el modelo geocéntrico del universo.