La estantería XXVI de la Biblioteca Lancisiana oculta una ventana secreta con vista a las Salas Sistinas. Mandada construir en el siglo XVII por el Comendador Giovanni Battista Spinola, permitía observar discretamente el trabajo del personal sanitario encargado del cuidado de los enfermos, asegurando que cumpliera con las Regulae, el reglamento oficial de la administración.






